Parámetros / Entre Anaya y Meade...

Abr 24, 2018

La evidente concertasesión que sugieren las siete gubernaturas cedidas –se infiere por la no intromisión en los procesos electorales en cada estado y dejarlas correr para que el elector ganara- el año pasado por el gobierno federal priista no serán ‘de a gratis’.

El pueblo todavía cree en la democracia y  algunos hasta caen en el romanticismo de que la caída y el encarcelamiento de los narcos tamaulipecos Tomas Yarrington y Eugenio Hernández obedecen a la justa impartición de justicia de los gobiernos mexicano y estadounidense.

Piensan que ambas extradiciones son 'de gorra'.

La opinión de algunos conocedores, nos dan el por supuesto que no. El perfecto engranaje del sistema político mexicano está negociando con los gringos y no es descabellado pronosticar una puntual y quirúrgica operación política para que Anaya y Meade (PAN y PRI) amalgamen intereses y surja de entre ellos el candidato del sistema.

En algunas de tantas encuestas que brotan en las redes sociales, llama la atención que los denominados ‘Centennials’, por ejemplo, de manera práctica, deducen que Anaya sería un presidente con más puntos de convergencia con las nuevas generaciones, mientras que a José Antonio Meade, lo ubican como el candidato más sobrio, con más madurez y con mucho conocimiento en lo que habla.

Al que han ubicado como una persona infeliz y que solo le interesa vengarse, es al que muchas encuestas lo ubican como puntero pero que en las semanas que vienen se vislumbra una gran estrategia para bajarlo.

Andrés Manuel López,  no quiere ganar.  Eso ha quedado inteligible.  No es positivo –independiente de su actuación en el debate-, ni ha cambiado el discurso de siempre.

Han soltado la especie que de no ganar, se irán a lo que llaman: “Un nuevo constitucional”.

Esto, se infiere que obedece a su proyección para una posible derrota y que muy pronto se hará visible la ausencia de fuerzas gravitatorias en el desarrollo de su campaña.

Andrés Manuel López,  ya llegó a su punto más alto y, conforme a la teoría de la relatividad, en términos coloquiales: todo lo que sube, baja.

La campaña apenas llegó a fase beta…

 

Muchas gracias y hasta pronto…