Parámetros / El nuevo sheriff del condado…

Ene 14, 2019

El viejo no para.

Andrés Manuel está dando a todos, una gran catedra de cómo se hace política electoral a la misma vez que se gobierna.

Es sumamente ridículo que se discuta la influencia que el presidente de la república tenga en una elección de carácter federal o local, el presidente de la república va a ganar en dónde quiera ganar y va a ceder en dónde quiera ceder.

Independientemente de esto, ningún gobierno estatal de ningún partido de oposición tiene la atención de los reflectores que tiene el líder de Morena y que hoy gobierna el país. Nadie tiene los ojos de México puestos encima día a día en una conferencia de prensa matutina y además llena de sustancia. Eso es hacer presencia de un gobierno y por consiguiente del partido mismo al cual representa y además proyecta el propio presidente.

Que si tienen estructura o que si tienen figuras conocidas es para Morena y para López Obrador indistinto, demostrado ha quedado que al ciudadano no le importaron las ‘figuritas políticas’.

Muchos pensamos que votarán nuevamente por el partido de La Cuarta Transformación,

Los gobiernos estatales, panistas, ya demostraron también, que gobiernan con el rencor en la mano y deciden con las tripas. Tiene sumidos los estados en inseguridad y violencia además de no alimentar ni siquiera su muy pequeña estructura –si es que aún la conservan–, porque se han hecho auto sabotaje destruyendo el bono electoral que hace menos de tres años les otorgaron.

La única estructura real priísta que pudieron aprovechar para sumarla a su causa y que operaba como un engranaje desde las dependencias de gobierno, fueron echadas y desaprovechadas desde la soberbia y la exclusión en el inicio de la administración estatal, panista.

La guerra contra los delincuentes y funcionarios huachicoleros es apenas el principio de esta realidad de justicia convertida por su misma naturaleza, en una gran plataforma electoral que dará aún más bonos de credibilidad al partido del presidente.

A vistas está que el bono electoral de López Obrador permanece intacto y todavía existe una acaramelada luna de miel con pueblo, los votantes reales y, por si fuera poco, trae más del 64 por ciento en aprobación general. “¡Ni un paso atrás!” –le gritan.

La cuarta transformación es efectiva y auténtica. Ya lo dijo el mismo Andrés Manuel, “cuando digo que va es porque va…”

En conclusión y al estilo del viejo oeste: ¡Hay un nuevo sheriff del condado!

 

Muchas gracias y hasta pronto…