El primer balazo en la pata que se dieron los “vientos de cambio”, fue el día de registro de las candidaturas de los candidatos de su partido.
Ese día, Morena ocupó todos los titulares y primeras planas del estado y, por primera vez, sin el factor AMLO.
Fieles a su estilo, los panistas coordinados por la reacción intestinal de su líder moral, omitieron por completo promocionar y operar los registros de sus candidatos como Gerardo Peña y el resto de la morralla. Gerardo, uno de los supuestos “delfines” para la sucesión y continuidad panista, sufrió la omisión de la atención y enfoque de los “operadores-difusores”, y de los “talentosos” memeros de los vientos de cambio.
Se dedicaron a escupir calificativos a los representantes de corrientes y escurrimientos y de líderes notables hacia el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador.
En Morena estarán los mejores elementos y animales políticos del PRI y del PAN; y lo decimos en el estricto concepto de Aristóteles.
El segundo balazo en la otra pata, se lo dio una ráfaga huracanada del sur.
Adrián Oseguera Kernion operó el magno evento que aglutinó a más de 8 mil almas dentro y fuera de la unidad deportiva de Ciudad Madero.
Desde ahí enviaron un ‘warning’, y el que haya sido Madero el lugar anfitrión lleva un adicional mensaje político de largo alcance.
Adrián ha proyectado su imagen como la revelación política en Morena Tamaulipas y Morena Nacional. El presidente municipal, quien además de ser por naturaleza un ejecutivo porque ejecuta con sentido común y juicio práctico, también, salió ‘grillo grande’.
Adrián se encuentra haciendo conexiones para el estado con la Federación a través del senado, los Amlistas –así se les dice a los que están en el corazón de AMLO–, y los estados que conectan con Tamaulipas (ejemplo concreto el gobernador Cuitlahuac García de Veracruz).
Adrián llegó al evento, su evento, cuerpeado por dos hermosas damas: la Senadora Cecilia Sánchez García y Lupita Covarrubias; una aliada nacional en el senado y otra enlace de Madero con el mismo.
Fue en Madero el escenario donde se envía un fuerte mensaje de parte de el la federacion y el senado al gobierno del estado para que renuncien a los actos de corrupcion de los cuales les señalan a través de diferentes fuentes y medios de comunicación nacional.
El mensaje lo enviaron directo a quien se dedica a gobernar, a ejercer la gobernanza del estado. Sin rodeos ni trucos.
Fuerte. Muy fuerte.
Se equivocan los que dicen que el presidente de Ciudad Madero, Tamaulipas es un operador más. No lo es.
Adrián Oseguera es además de un conductor social, un conectador.
Un auténtico termómetro político.
Hay que esperar de qué otra manera o con qué otra eventualidad se auto mutilan otro miembro de su cuerpo “operador político” los que gobiernan el estado. La inmolación es su deporte preferido.
‘El tiro machín’ ya está cantado y es hasta dónde tope.
Por lo pronto, ya se les comienzan a engangrenar sus... ¡¡dos balazos en las patas!!
Muchas gracias y hasta pronto...